sábado, 9 de noviembre de 2013

tan dulce que se vuelve amargo

La noche caía y llegaba las horas en las que hay que pararse a pensar. Pensar en lo que pasa y deja de pasar. En lo que se mueve a nuestro alrededor. Todo estaba empezando a ser llenado por rosas rojas y aroma a pétalos. Las noches empezaban a sobrar y la hora de coger el telefono parecia no llegar. Todo tomaba un agradable sabor dulce. Nada de obligaciones, nada de secretos... Todo funcionaba al son del querer y no del tener.
Pero llegó ese punto en el que el chocolate empezaba a estar amargo. Llego el momento de ponerle nombre a las cosas y crecer.
Pero uno no quiso crecer.
Un vestido de Marilyn Monroe vendido en una subasta


Hay que tener cuidado con lo que se sueña, podria hacerse realidad.

No hay comentarios:

Publicar un comentario