miércoles, 21 de agosto de 2013

2 horas. Eso es lo que estuve sin hacer nada más que mirarte mientras dormías. Tenía que salir de alli para que nadie se enterara, todos se movieron para que saliera, pero yo no era capaz de dejar de mirarte.

¿Ese momento en el que te despiertan y no sabes qué hora es ni dónde estas? Eso fue lo que me pasó.
Sonó el teléfono y me desperté con la sensación de quién era el que me llamaba. Pensé que no era quien a quien estaba esperando. Me sentí extraña y cuando ya me situé me di cuenta que si, que era él. Al que siempre había esperado.
Porque habrá teorías, suposiciones y hechos, pero "ya tenemos una edad", y me estas demostrando lo que por primera vez no te pido.


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