La mañana olía a aroma de velas, con un toque de tortitas con sirope de chocolate formando un corazón. El dia estaba ambientada por un sofá con una manta que superaba cualquier playa. ¿Y la noche? La noche era todo un cuento de hadas: velas, vino, y tú. La combinación prohibida.
No hay comentarios:
Publicar un comentario