viernes, 8 de marzo de 2013

Despierto

Empezó a andar, camino a ningún lado. Buscando nada. Iba caminando viendo todo lo que había hecho. Las personas que le habían abandonado, y a las que abandonó. Vio que todos habían rehecho su vida.
Llovía. Siguió caminando, casa tras casa, ventana tras ventana, miles de historias entre cuatro paredes.
 Al final de la calle había una casita pequeñita, ya casi no recordaba quien vivía allí. Se acerco y se asomo a la ventana. Y allí halló a esa persona . Esa persona con la que compartia cada uno de sus días, por la que dejó todo atrás. Y allí estaba, con una familia.
Y dolía, casi más que una operación de corazón sin anestesia.

No hay comentarios:

Publicar un comentario