De tu corazón brotan dos manos preparadas a intentar describir tus sentimientos. Esos sentimientos que ni tu mismo llegas a comprender.
A veces subes, a veces bajas... Y es que la razón nunca conseguirá entender al corazón.
Necesito que me digas lo que vas a hacer... y si te vas a ir... No te quiero perder.
No hay comentarios:
Publicar un comentario